viernes, 5 de marzo de 2010

Hombre en casa, conejo en la oficina.

Seguro de si mismo, sabe que necesita, lo busca y lo consigue, esa crema, ese perfume.. ese terno.. todo, todo en casa esperando, por que el puede.. por que tiene la plata y por que le da la gana..

Maestro absoluto del control remoto, del menu de la semana, de horarios y paseos.

Hace ejercicio, se acuesta como quiere y con quien quiere.. es un hombre solitario, por convicción, se baña media hora o cinco minutos , le da lo mismo.. el paga el agua.. la luz y el telefono.. el es quien quiere ser...


Sale de su casa en el carro que el escogio.. que corre cuando quiere y que deja a otros para que laven.. automatizado.. toda su vida es con control remoto..

pero llega a esa oficina.. lleva años ahi metido, y pierde todo.. se le fue lo varonil al piso.. no le quedo nada.. se olvida del shampoo caro, del perfume caro y de todo eso que lo llenaba de seguridad..

Queda a la merced de su jefe.. de todos sus superiores y dependiendo de la persona.. a merced de sus propios compañeros.. y asi ... siguen años..

Hace falta un despertar.. muchos los tienen por pocos dias.. cuando se enamoran.. cuando se ganan la loteria.. esos dias en que llegan pateando la puerta (en el buen sentido) y dejan claro que su vida esta bien y que ellos estan seguros. pero les dura poco, les dura dias y de a poco cae esa energía.. de hombres fuertes y seguros.... a conejos.. despues de un comentario, de una retada... de lo que sea..


La enfermedad del conejo..

Cuestion mental.. cuestion de actitud..

Ahi les dejo.. ustedes veran =D

1 comentario:

Alejandro dijo...

me gusta tu blog, me gustan tus reflexiones. Saludos desde México