Se supone que cuando mueres tu alma sale del cuerpo y pierdes un poco más de veinte gramos.
Tengo esa sensación a cada rato, un pedazo de mi se eleva, mi cuerpo lo rechaza, me hace daño. Son recuerdos que ahora vuelan alto, son cosas que ya no voy a disfrutar.
La vida al parecer se trata de llenarte el alma de cosas, para luego irlas soltando de a poco.
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