Rastas, negros, vagos, argentinas, holandesas,.. todos aquellos raros extranjeros.. todos. los encuentras en montañita..
Dos horas de viaje.. muchas sonrisas, risas, fotos.. juegos y comida de la calle.. ya llegábamos.. un hostal espectacular.. un viejito semi silente que molestaba por el ruido.. su cabeza había tenido demasiados años de la misma y al parecer recibía a todos pidiendo silencio..
Salimos en busca de comida al pueblo.. como siempre mi presupuesto no iba mas alla.. en realidad se había quedado mas acá..
almorze de dólar cincuenta... solita de queso y tallarín con arroz y atún.. el pueblo medio lleno.. nosotros lo completamos y estoy muy orgulloso de que éramos los mas normales..
pueblo con hijos e hijas perdidos.. cada uno habrá tenido una madre que escucho, mami, me voy a montañita y nunca los vieron regresar.. pueblo con melancolía escondida por festejos y musica de 24 horas... gente que comparte tanto que no se queda para si ni la pena mas profunda.. gente que aprendió a vivir a punta de mas gente.. de asombrar y seducir.. de comercio ilegal y acrobacias.
Gracias por recibirnos...
Debo agregar que no fui con cualquier grupo de personas..
muchas gracias a todos por darme un abrazo como aquel dentro de ese grupito que ya comparte mil historias. . se los quiere mucho
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