martes, 28 de julio de 2015

Todo es perfecto.



Va a ser un camino largo,

A veces triste, a veces realmente duro.

Pero esta vez no me pienso vender,

No tomare los atajos que mi me mente proponga.

Llegare al final del camino siendo una mejor persona, conociéndome, amandome, perdonando mis errores y los del resto.

Aun no descubro cuando me olvide como disfrutarme, realmente ya no importa, solo importa hoy, y la música que escuchare, el ejercicio que voy a hacer y las calorías que no me comi.

Pero no deja de ser como una montaña rusa, al menos en este instante tengo los brazos hacia arriba, luego me dará miedo, pero poco a poco, lo voy racionalizando, y así me doy cuenta, de que no me voy a morir, más bien, voy a vivir libre, amado y amando.

domingo, 26 de julio de 2015

Cuentito



Salió hacia el bosque armado hasta los dientes, a medida que se alejaba se quitaba el uniforme, zapatos y armas. Entro desnudo, dispuesto a disfrutarlo todo, ramas afiladas, la dureza del piso y la soledad. 

El luego se haría Rey de su propio bosque. 

viernes, 24 de julio de 2015

Nada de nada





Contigo se me fue la métrica.

Como si yo supiese algo.

No se nada broder.

Aprendi mucho de ustedes.



Lo poco que se me quita el sueño.

Ahora sueño despierto extrañando.



No va a ser lo mismo.

De dos a uno.



Como si antes no era ya dificil.

Ahora me sumo un pecho vacio y helado.



Se perfectamente que estoy vivo.

Te vi hoy en un rompecabezas.

Te amo.



Pero luego de todo.

Todo va a estar bien.



Nos vemos más luego.

Mi amor.

martes, 7 de julio de 2015

Un Cuento.

Fue un lunes,

Fotógrafo de unos veintitantos, con estudio diminuto pero propio.

Sonó el timbre del departamento y salí a ver quien era, las posibilidades de estar mal parqueado y a punto de que se lleven mi carro eran las únicas.

Abrí la puerta y me encontré con ella, tenia los ojos con lagrimas pero se veía hermosa, un vestido floreado y sus sandalias amarillas, tenia el cabello hasta los hombros, un poco delgada y muy blanca, ojos grandes, brillantes y sinceros, no parecía pero era muy fuerte.

Le pregunte de inmediato que sucedía, ella me dijo en un solo gesto que el resto de la velada seria en silencio, luego entro y fue directo al baño, busco el colchón para los ¨bebes¨ y lo llevo con esfuerzo hacia el cuarto, prendió el aire y saco del armario la sabana y la colcha, tendió la cama y se desvistió, luego fue por mi.

Sorprendido, entre emocionado y triste la deje hacer lo que quería, me quito la ropa y me tomo de la mano, me llevo con cuidado hasta acostarme en la cama, luego entro ella y me dio la espalda. Se llevo mi brazo hacia ella con mucha calma, era hora de dormir.

Su cabello, olía a vacaciones.

Al despertar vi nuevamente su vestido, doblado sobre la silla junto a mi ropa, solo me imaginaba la delicadeza de sus manos haciéndolo, nunca vi cuando, pero era típico de ella, de esas cosas que me encantaban.

Aun así, había cosas que compartíamos pero la relación nunca llego a nada, eran fugaces encuentros de pocas horas, hasta ese día.

Eran ya las 8, dormimos 5 horas de golpe, ella me despertó a mi, sus ojos ya normales y secos estaban felices. Se levanto de la cama y fue directo a la luz y el teléfono, se sentó a mi lado y me dijo, chino? yo me reí, ella me conocía y sabia que un lunes así merecía chifa.

me volví a dormir pero la escuche luchar por la salsa agridulce, queríamos porciones extras, todas las que fueran posibles.

Se vistió después del timbre, se puso el vestido y el cierre abierto mostraba toda la espalda, el repartidor nunca supo que después del vestido no había nada, y que después de cerrar la puerta ella se lo volvería a quitar.

La mesa ya estaba puesta, puso dos vasos con jugo de limón, puso platos desechables y me saco de la cama como salvándome de algo.

la conversación me convenció de que la volvería a ver, no sucedió.